El pasado 06 de mayo el Rock Fest hizo vibrar al Parque Viva con el décimo aniversario de la celebración más grande de la música nacional. Sin duda, un día inolvidable que marcó un hito en la historia de este festival y de la música en nuestro país.

Experiencia Rock Fest

La edición de este año fue la de mayor magnitud hasta la fecha con una variada selección de artistas nacionales en las tarimas Bansbach, Pilsen y Kids Fest. El line up de esta edición fue la mezcla perfecta entre las bandas insignes del rock costarricense y talentosas bandas emergentes de la escena nacional.

Con 42 bandas y 12 horas de música el Rock Fest brindó la oportunidad de que la experiencia de cada asistente fuese distinta y elegida a su gusto.
Además del rock, que es el corazón de este evento, el festival contó con géneros como el rap, ska, reggae y punk, entre otros como parte del menú.
También actividades interactivas, pintura en vivo y juegos para niños fueron parte de la experiencia que el público del Rock Fest pudo disfrutar. Esto hizo que el festival fuera un espacio para el encuentro de personas de todas las generaciones, familias y grupos de amigos que tienen en común su pasión por la música nacional.

Una mañana en el Rock Fest

Una de las bandas de todos los tiempos que dio inicio al evento fue Inconsciente Colectivo. El público se contagió de la pasión que la banda transmitía interpretando algunos de sus éxitos como “Cautiva de mar” y “Frágil”. Al final de su presentación la banda anunció que están trabajando en nueva música, lo que fue recibido con alegría por sus seguidores.
La jornada continuó con la presencia del poder femenino en las tarimas Pilsen y Bansbach. Elektra Stroke cautivó con sonidos futuristas y un estilo que combina el post punk, synth-pop y el rock alternativo. The Great Wilderness creó una atmósfera con un sonido envolvente que atrapaba y transmitía emociones desde la nostalgia hasta la euforia. Mientras que Nakury puso a bailar a su audiencia con la fuerza y la presencia que la caracteriza cantando canciones como “Ticas Históricas” y “Para Mi Gente”.

¡Más música!

Otras de las propuestas que emocionaron al público fueron Santos & Zurdo e Hijos. En esta ocasión, Santos & Zurdo presentaron una alineación de banda completa acompañando su esencia electrónica y tribal distintiva. Por su parte, Hijos tocó versiones de sus canciones más reconocidas como “No Te Espero” y “Pueblos” incluyendo nuevos elementos como el saxofón y la poderosa voz de Rowena Scott.
El calor de la tarde se acompañó de bandas muy esperadas por el público. Alphabetics convocó a una gran cantidad de seguidores que corearon “Frutista” y “Supernova” y que también disfrutaron de canciones nuevas de la agrupación, que en los próximos meses estrenará álbum. Sonámbulo cantó mensajes de resistencia y trajo el sonido y el sabor latinoamericano. La energía se sintió en el aire al ritmo de canciones como “Jabalí Montuno” y “La Cumbia del Caldero”. Por su parte, Tropa 56 fue una de las bandas que inauguró el ska en el festival. Con ruedas cada vez más grandes, la Tarima Pilsen se llenó de consignas de fuerza y crítica social.

El gran cierre

La noche empezó a caer durante la presentación de Akasha que inició con un potente cover de “Profanar” de Suite Doble. La agrupación celebró sus 18 años de trayectoria en los escenarios con un recorrido por su disco Descriptar, que marcó un antes y después en el rock nacional. También tocaron canciones de su álbum “Cerca del Sol” y “Alunizar” acompañados del artista nacional Pedro Capmany.
El Parque Viva también cantó a una sola voz los éxitos de Kadeho como “Vivo Volando” y “Sola”. La atmósfera del concierto llena de nostalgia fue un reflejo de la conexión especial que Kadeho tiene con su público.
Uno de los momentos más memorables de la noche fue la presentación de Gandhi. Esta fue un balance perfecto entre las canciones del recuerdo más exitosas de la banda como “Seca Roja Reja”, “El Invisible” y “Estrellame” y canciones de su último álbum “Boicot: Victoria”. La banda demostró una vez más por qué son una de las favoritas del público costarricense.
Por su parte, con su estilo musical, Voodoo logró transmitir mucha emoción y pasión a los presentes. Voodoo llenó el Anfiteatro Coca Cola de groove con canciones como “Electric” y bajó revoluciones con un ambiente más suave en canciones como “The Killing Musket”.
Finalmente, acompañados de la rueda más grande del festival, El Guato hizo un recorrido de su larga trayectoria y uno de sus álbumes más icónicos “Rock Para El Pueblo”. La banda despidió esta décima edición transmitiendo la fuerza y la resistencia que caracteriza a la escena musical costarricense. En palabras de Ernesto Aducci, fundador del Rock Fest, “No nos detenemos. La escena nacional se sigue moviendo”.

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Fotografías: Sebastián Avedaño Merino

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