Para nadie es un secreto que San Carlos es un referente turístico en Costa Rica. Su amplia gama de oportunidades para disfrutar unas aguas termales, la impresionante vista del coloso Arenal y un clima usualmente cálido que da un buen humor para cualquier tipo de actividad son siempre buenos comentarios que andan de boca en boca. Para gustos los colores, y esto es algo que el cantón Sancarleño comprende de pies a cabeza.

Ruta

Comenzamos nuestro viaje alrededor de las 10:30 de la mañana desde la provincia de las flores. Rompiendo con cualquier mito que ronde en las referencias de lejanía, alrededor de la 1 de la tarde estábamos ingresando a La Fortuna. Tuvimos la oportunidad de alojarnos a 15 minutos del centro de La Fortuna en una acogedora casa gracias a “Airbnb” Punto estratégico para cualquier necesidad que se viniera encima. La Fortuna está cargadísima de gente amable, pulperías y mini super en cada esquina, restaurantes con vibras artesanales y calles que permiten el transporte indiferentemente del vehículo que se tenga al alcance.

[SLGF id=761]

Catarata La Fortuna

Después de tomarnos unos cuantos minutos en la casa que nos hospedó, nos dirigimos a la Catarata La Fortuna (o Catarata Río Fortuna, como también se le conoce popularmente) ubicada a 5.5 kilómetros del centro de La Fortuna. Una distancia bastante similar al que se toma para llegar a Cerro Chato. Una vez en el lugar, tomamos nota del horario de 7 de la mañana a 5 de la tarde y cómo los precios rondan alrededor de los $9 para nacionales y $18 al extranjero. La Catarata de la Fortuna brinda dos miradores desde las cuales se pueden apreciar diferentes perspectivas de la misma. El primer mirador se encuentra a unos pocos metros de la entrada, y el segundo a unos pasos frente a ella ideal para tomar fotografías. De la entrada a la catarata hay una distancia contemplada de alrededor de 500 escalones. Culminados los escalones, se puede ingresar a la catarata de 70 metros de altura sin preocupaciones de por medio, contemplando el hecho que el lugar cuenta con baños y vestidores. El sitio no se limita únicamente a brindarnos el recorrido por la catarata. El jardín de orquídeas ubicado cerca de la entrada al lugar, provee una caminata menos exhaustiva en la cual se pueden contemplar diferentes especies nativas de Costa Rica. De este modo, gente apasionada por los diversos tipos de orquídeas costarricenses pueden darse una ojeada, y los que no son tan apasionados, pueden refrescarse la vista y conocer un tanto más de estas peculiares especies.

[SLGF id=757]

Termales

Una vez finalizada la visita por la Catarata La Fortuna, buscamos una opción con menos trajín de por medio. Dada la cantidad y variedad de termales que existe en la zona, tuvimos dificultad en la toma de decisiones. La inclinación se dio hacia las Termales Los Laureles. Estas termales están ubicadas del Parque de la Fortuna, 7km al oeste siguiendo la carretera al Volcán Arenal. Precios de 6.000 colones para adultos y 4.000 colones para niños hacen aún más atractiva la visita a este centro de recreo familiar. Llegamos minutos antes de las 4pm topándonos de frente la sorpresa que el sitio cuenta con soda. Precios cómodos para comer y retomar energía para el resto de la tarde y la noche considerando el hecho que estas termales cierran hasta las 9pm. Las termales cumplieron las expectativas y aún más de todo el grupo. A toda esta cantidad de ventajas, se le puede sumar una piscina de un metro sesenta de profundidad con dos toboganes para disfrutar un buen rato con la familia o los amigos. Ranchos, canchas de fútbol e increíble cantidad de áreas de zona verde convierten a las Termales los Laureles en una buenísima opción a tomar en consideración en un viaje por el cantón Sancarleño.

Lea También : Bar Bebedero 

Después de aproximadamente seis horas fuera de la casa en La Fortuna, ya habíamos tenido la amena experiencia de conocer una catarata de 70 km, avistar orquídeas nativas costarricenses y bajar el estrés de la semana en unas termales. San Carlos da aventura, relajación, seguridad y precios accesibles para unas vacaciones, para un fin de semana e incluso para un día. Un día en el que en poco tiempo ya cualquiera se puede llevar una gran impresión del porqué sigue siendo un fuerte exponente en el turismo costarricense y porque siempre cae más que bien una escapadita al cantón norteño.

Fotos por Steven Bolaños